La empresa se fundó en el año 1.990 , en torno a las figuras de Selina Castiñeyra Fernández Shaw y de su hijo Carlos Blasco Castiñeyra, titulado en cocina por la Escuela Superior de Hostelería de la Comunidad de Madrid, y formado asimismo en algunos de los restaurantes de mayor renombre de Madrid.
Desde el principio nuestro quehacer ha estado centrado en la obsesión por la calidad y las materias primas, alejándonos así deliberadamente del servicio a grandes colectividades con la intención de favorecer un trato más personalizado.
Todos nuestros productos son elaborados en nuestro obrador de cocina, desde los bocaditos servidos en cócteles y recepciones, hasta las elaboradas recetas de banquetes de mayor entidad, descartando en todo momento los conservantes y los productos confeccionados de manera industrial.